Esta imagen captó mi atención desde la primera vez que la vi. Pensé, que bello carro miniatura. Dos segundos después me di cuenta que lo que en verdad es, es un hermoso gigante, el mismo que se ahogaría para convertirse en el personaje principal del cuento El Ahogado más Hermoso del Mundo de Gabriel García Márquez. Yo me pregunto, si García Márquez puede escribir de la forma tan peculiar en que lo hace, por qué no puedo yo suponer, que esta persona no es, sino el ahogado más hermoso del mundo. Con esto, no le deseo la muerte a la persona de la fotografía, pero si García Márquez hace uso de la palabra para distorsionar la realidad a su gusto en sus textos, entonces yo distorcionaré la realidad de ésta fotografía suponiendo que esta persona es en realidad la inspiración de García Márquez y el personaje a través del cual él critica una actitud latinoamericana. Esta actitud se conoce en México como malinchismo, es decir el amor por lo extranjero sobre lo propio. García Márquez representa el malinchismo por medio de una metáfora en donde el ahogado que arrastra el mar representa un bien extranjero, por lo que es recibido y tratado de manera increíble y superior a cualquier otra cosa. Sin embargo, el extranjero llega con poco que dejar, siendo no más que un ahogado, sin nada que dar y habiendo ya peleado por sobrevivir en el exterior dejando lo mejor fuera y trayendo nada más que problemas a lo que en este caso es un pueblo, el pueblo latinoamericano, lo mismo que para Gabriel García Márquez nos dejan los bienes extranjeros.
JLLL





